Visibilidad en IA

Cómo aparecer en las respuestas de ChatGPT con un negocio local

Alguien pregunta por un fontanero en tu pueblo y la IA da tres nombres. Esto es lo que hace que uno de ellos sea el tuyo, y en qué orden conviene trabajarlo.

· 5 min de lectura · Gintonic Comunicación

Un vecino de Cambrils abre ChatGPT y escribe: «se me ha roto la persiana, ¿a quién llamo en Cambrils?». La respuesta le da dos o tres negocios con su nombre. Ninguno ha pagado por estar ahí, y ninguno se ha enterado de que ha salido.

La pregunta interesante no es si esto pasa, porque pasa. Es qué tienen esos dos o tres negocios que los demás no tienen.

De dónde saca los nombres

Un modelo de lenguaje no tiene un listín de empresas. Cuando responde a algo local y actual, lo que hace es buscar en la web, leer unas cuantas páginas y resumir lo que encuentra. Los nombres que salen son los que estaban en esas páginas.

Eso cambia el problema por completo. No se trata de gustarle a una inteligencia: se trata de estar en el material que lee, escrito de forma que se entienda sin esfuerzo. Es la misma idea que explicamos en qué es el GEO, aplicada aquí a un negocio con una dirección y un teléfono.

Lo primero: que te encuentre buscando

Si tu web no aparece cuando alguien busca «persianas Cambrils» en un buscador normal, es poco probable que aparezca en la respuesta generada. El sistema recupera páginas usando la misma clase de señales, así que el posicionamiento de siempre sigue siendo el suelo sobre el que se construye todo lo demás.

Esto decepciona a quien esperaba un atajo. No lo hay: el atajo consiste en que todavía hay muy pocos negocios locales trabajando esto, y por eso hoy cuesta menos entrar de lo que costará dentro de dos años.

Lo segundo: que te entienda de un vistazo

Aquí es donde se cae casi todo el mundo. Muchas webs de negocio local no dicen en ninguna parte, con todas las letras, a qué se dedican y dónde. Lo dan por supuesto. Un titular que pone «Calidad y confianza desde 1998» no le dice a nadie que arreglas persianas en Cambrils.

Escríbelo literal. Qué haces, dónde lo haces, para quién y qué cuesta. Y ponlo donde se ve, no en la tercera pantalla.

Una prueba rápida: enseña la primera pantalla de tu web a alguien que no te conozca durante cinco segundos y pregúntale a qué te dedicas y dónde. Si duda, un sistema automático también va a dudar.

Lo tercero: que te pueda contrastar

Antes de nombrar a alguien, un sistema cruza lo que dice su web con lo que dicen otros sitios. La ficha de Google, los directorios del sector, las redes, la prensa local si la hay.

Si tu dirección aparece escrita de tres maneras distintas y tu teléfono de dos, no hay una versión que resulte más creíble que las otras. Ante la duda se cita a otro, que es lo que hace cualquiera cuando tiene que recomendar algo y no está seguro.

Arreglar esto no cuesta dinero, cuesta una tarde. Coge tu nombre comercial, tu dirección y tu teléfono, escríbelos una vez de la forma correcta y repítelos idénticos en todos los sitios donde apareces. Es el trabajo más aburrido de esta lista y el que más rinde.

Lo cuarto: responder preguntas de verdad

Los sistemas generativos citan fragmentos, no páginas enteras. Un bloque que responde a una pregunta concreta, entero y con el dato dentro, se puede coger tal cual. Una página en la que la respuesta está repartida entre cuatro secciones y un desplegable, no.

Piensa en las cinco preguntas que te hacen por teléfono antes de contratarte. Cuánto cuesta. Cuánto tardas. Si vas a domicilio. Si trabajas festivos. Qué garantía das. Respóndelas por escrito en tu web, cada una en tres o cuatro frases y con el número dentro.

Eso, además, te quita llamadas de gente que solo quería saber el precio.

Lo quinto: dejar entrar a los rastreadores

Los rastreadores de las empresas de inteligencia artificial se autorizan por separado del de Google, en el archivo robots.txt. Bastantes plugins de seguridad los bloquean por defecto, con buena intención y sin avisar a nadie.

Míralo escribiendo tu dominio seguido de /robots.txt. Si ves nombres como GPTBot o PerplexityBot con un Disallow al lado, los estás dejando fuera. El nuestro está abierto y comentado en gintonic.tv/robots.txt, por si quieres ver cómo se escribe.

Si trabajas a domicilio y no tienes local

Muchos oficios están en esta situación: electricistas, instaladores, cerrajeros, reformistas. No hay tienda a la calle, se va donde está el cliente.

Aquí hay una decisión que conviene tomar bien. Google permite tener ficha sin enseñar la dirección, declarando en su lugar la zona en la que atiendes. Es lo correcto si trabajas desde casa y no quieres publicar dónde vives.

Lo que no funciona es declarar media provincia. Una zona de servicio enorme diluye la señal y compites peor en todas partes. Es mejor declarar los cuatro o cinco municipios donde vas de verdad, y tener en la web una página propia por cada uno de los que te importen.

Y en el texto, dilo con nombres. «Trabajamos en toda la provincia» no le sirve a nadie. «Vamos a Calafell, Segur, El Vendrell y Cunit el mismo día; a Tarragona y Reus con cita» sí, porque contesta exactamente lo que la persona quiere saber.

En qué orden hacerlo

Si tuvieras que elegir, este es el orden que más rinde por hora invertida:

  • Revisa el robots.txt. Es gratis y tarda dos minutos.
  • Iguala tu nombre, dirección y teléfono en todas partes, empezando por tu ficha de Google.
  • Escribe en la primera pantalla de tu web qué haces y dónde, sin adornos.
  • Responde por escrito las cinco preguntas que más te hacen.
  • Y solo entonces, si quieres afinar, entra el trabajo de datos estructurados, que es el que hacemos nosotros.

Los cuatro primeros puntos los puede hacer cualquiera sin contratar a nadie. Si prefieres que te digamos en qué punto estás antes de tocar nada, escríbenos y le echamos un vistazo.

Esto va de negocio local, del que atiende a quien tiene cerca. Si lo tuyo es una empresa que vende sin depender del barrio, la maquinaria de OpenAI y qué hacer con ella está en cómo hacer que ChatGPT mencione tu empresa.

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Preguntas

Lo que nos preguntan sobre esto.

No es obligatorio, pero ayuda mucho y por un motivo concreto: la ficha es una de las fuentes públicas donde un sistema puede contrastar tu dirección, tu teléfono y tu categoría. Sin ella tiene un sitio menos donde confirmar que existes y a qué te dedicas.

Suele ser una ventaja. En sectores con pocos jugadores locales hay menos candidatos entre los que elegir, así que estar bien explicado pesa más. Los sectores saturados son los difíciles, no los pequeños.

Puedes preguntarlo, pero interpreta el resultado con cuidado. La misma pregunta puede dar respuestas distintas en dos intentos, y lo que ve alguien desde tu ciudad no tiene por qué coincidir con lo que ve otra persona. Sirve para hacerte una idea, no para medir.

Si ya tienes web y no quieres rehacerla, se contrata suelto. Los importes están en la página de precios, escritos antes de empezar y sin cuota obligatoria detrás.

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