Lo escribe una parte interesada, así que léelo con eso en la cabeza. Aun así, estas son las preguntas que de verdad separan un buen proveedor de uno que te va a dar problemas.
· 5 min de lectura · Gintonic Comunicación
Empecemos por lo evidente: esto lo escribe una agencia de diseño web de Tarragona, así que somos parte interesada. Léelo con esa idea puesta y quédate con las preguntas, que sirven igual para preguntárnoslas a nosotros.
De aquí o de fuera
Depende de a quién le vendas. Si tu cliente puede estar en cualquier sitio, la distancia da igual y lo que manda es el trabajo.
Si vives de gente de la provincia, estar cerca sí cambia cosas concretas. Quien trabaja aquí sabe qué busca la gente de aquí, puede ir a hacer fotos de tu local y sabe contra quién compites en el mapa de Google, que en búsquedas locales se lleva más clics que el primer resultado.
Lo que no debería pesar es que la agencia sea grande. Un estudio de tres personas que atiende a veinte clientes suele responder mejor que una estructura grande donde tu proyecto es el número ciento cuarenta.
Cómo juzgar sus trabajos sin saber de diseño
Casi nadie sabe evaluar una web mirándola, y no hace falta. Coge tres trabajos de su porfolio, ábrelos en tu móvil con los datos y no con la wifi, y comprueba tres cosas.
Cuánto tarda en cargar. Si pasan cuatro o cinco segundos mirando una pantalla en blanco, ahí hay un problema que también tendrá tu web.
Si en cinco segundos entiendes a qué se dedica ese negocio y en qué zona. Si tienes que bajar para averiguarlo, el texto está mal escrito.
Cuántos toques hacen falta para llamar. Debería ser uno.
Y una cuarta que dice mucho: busca en Google el nombre de dos de sus clientes y mira si salen. Un porfolio bonito de webs que no aparecen en ningún sitio es un porfolio de diseño, no de resultados. Los nuestros están en la página de proyectos, con la decisión de diseño explicada en cada caso.
Desconfía de un porfolio donde todas las webs se parecen entre sí. Suele significar la misma plantilla con distintos colores, y eso lo puedes montar tú por mucho menos.
Las cinco preguntas que separan
¿A nombre de quién queda el dominio? Tuyo, siempre. Si queda a nombre de la agencia, el día que quieras cambiar de proveedor empieza una negociación desagradable.
¿Quién escribe los textos? Si la respuesta es «nos los pasas tú», estás comparando un presupuesto de montaje con otro de diseño completo, y no son lo mismo aunque cueste parecido.
¿Puedo ver algo antes de pagar? Es la pregunta que más información da. Nosotros diseñamos la portada entera gratis por este motivo, para que juzgues el trabajo en lugar de la promesa.
¿Qué pasa si quiero cambiar algo dentro de un año? Que exista respuesta y que tenga precio, aunque sea por horas.
¿Está el precio cerrado por escrito? Un «a partir de» sin desglose acaba en una factura distinta a la esperada.
Señales de alarma
Que te garanticen la primera posición en Google. Nadie puede: quien ordena es Google y no acepta encargos.
Que no pregunten nada de tu negocio en la primera reunión. Si van directos a hablar de colores y plantillas sin saber a quién le vendes ni cuánto cuesta lo que vendes, la web va a ser bonita y no va a traer a nadie.
Que la mantengan en una plataforma cerrada de la que no se pueda salir. Pregunta con esas palabras: si me voy, ¿qué me llevo?
Y las prisas. Una web bien hecha no se decide en cuarenta y ocho horas, porque la parte lenta es pensar qué se cuenta, no programar. Lo desglosamos en cuánto se tarda en hacer una web.
Qué llevar a la primera reunión
Cuanto mejor preparada vayas, más fácil es comparar después, porque todos responden sobre lo mismo.
Lleva la lista de lo que vendes y a qué precio, aunque sea un rango. Es lo que decide cuántas páginas hacen falta, y sin eso cualquier presupuesto es una estimación al aire.
Lleva dos o tres webs que te gusten, y mejor si no son de tu sector. Sirven para explicar sin tecnicismos qué tono buscas.
Lleva de dónde vienen hoy tus clientes. Si es todo boca a boca, quizá no necesites lo que te van a vender. Si vienen de Google o de que te busquen por internet, la web es la herramienta principal y ahí sí conviene invertir.
Y lleva quién decide. Si hay tres socios y hay que consultarlo todo, dilo el primer día: cambia los plazos y es mejor que se sepa antes que después.
Una señal que vale la pena observar en esa reunión: si te preguntan más por tu negocio que por colores y plantillas, buena señal. Si van directos al diseño sin saber a quién le vendes, la web va a ser bonita y no va a traer a nadie.
Sobre el precio
Barato y caro dependen de para qué la quieres. Si necesitas una tarjeta de visita en internet, una plantilla montada por ti es la decisión correcta y te lo diríamos igual: lo comparamos en web a medida o plantilla.
Si esperas que la web te traiga clientes, lo que estás comprando no es el diseño: es que alguien decida qué se cuenta, en qué orden y con qué palabras. Esa parte es la que cuesta, la que no se ve en el presupuesto y la que decide si funciona.
Nosotros publicamos los nuestros, desde 483 €, cerrados y escritos antes de empezar. Pedir presupuesto a tres sitios y comparar es sano, y si al final decides otro, mejor eso que contratar a ciegas.
Si quieres ver cómo trabajamos en tu zona concreta, tenemos página propia de Tarragona y de Reus, y puedes pedirnos el diseño de tu portada sin compromiso para juzgarlo con algo delante.
Para una tienda online que vende a toda España da bastante igual. Para un negocio que vive de gente de la provincia importa, y no por romanticismo: quien conoce la zona sabe qué se busca aquí, puede ir a hacer las fotos y entiende contra quién compites en el mapa.
Suelen ser plantillas montadas rápido, y para algunos casos es exactamente lo que hace falta. El problema aparece cuando esperas que esa web te traiga clientes, porque lo que decide eso son la estructura y los textos, que es justo lo que no cabe en 300 euros.
No mires si te gusta. Abre tres de sus trabajos en el móvil, cronometra lo que tardan en cargar y mira si en cinco segundos entiendes a qué se dedica ese negocio y cómo contactarlo. Eso lo puede juzgar cualquiera y es lo que de verdad importa.
Servicios
Y cuando quieras pasar a la práctica.
Esto es lo que hacemos, con el precio delante y los trabajos para verlo.
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