Visibilidad en IA

Le has preguntado a la IA por tu sector y no sales: por dónde mirar

Casi nunca es un misterio. Suele ser una de seis cosas, y las cuatro primeras las puedes comprobar tú mismo esta tarde sin pagarle nada a nadie.

· 5 min de lectura · Gintonic Comunicación

Es un ejercicio que hace mucha gente el mismo día que oye hablar de esto: abrir ChatGPT, preguntar «mejores talleres de chapa en Reus» y no encontrarse en la lista.

La primera reacción suele ser pensar que hay algo turbio detrás. Casi nunca lo hay. Suele ser una de seis cosas, y van ordenadas aquí de la más frecuente a la menos.

1. Tu web no aparece por ninguna búsqueda

Es la causa más común con diferencia. Cuando un sistema responde a algo local y actual, busca en la web y lee lo que encuentra. Si tu sitio no sale por «taller de chapa Reus» en un buscador normal, no está en el material que se lee.

Cómo comprobarlo: busca tu servicio y tu ciudad en Google, en una ventana de incógnito. Si no apareces en las dos primeras páginas, esta es tu causa y el resto de la lista es secundario. Se arregla con posicionamiento, no con nada específico de IA.

2. Tu web no dice a qué te dedicas

Parece imposible y pasa constantemente. Webs con un titular tipo «Soluciones a tu medida» y una foto grande, donde el oficio y la ciudad no aparecen escritos en ningún sitio visible.

Una persona lo deduce por las fotos. Un sistema que resume, no.

Cómo comprobarlo: abre tu web y lee solo lo que se ve sin bajar. Si ahí no está escrito qué haces y en qué zona, tienes trabajo de estructura y textos antes que de otra cosa.

3. Tus datos no cuadran entre sí

El nombre comercial escrito de dos formas, la dirección con y sin el número, un teléfono viejo que sigue vivo en un directorio. Cada contradicción resta confianza a todas las versiones a la vez.

Nos pasó a nosotros mismos, y no es un ejemplo cómodo de contar: nuestra propia web publicaba una dirección que no coincidía con la de la ficha de Google ni con la del registro mercantil. Tres versiones de la misma calle. Lo descubrimos auditándonos y lo corregimos.

Cómo comprobarlo: busca el nombre de tu negocio y compara, carácter a carácter, la dirección y el teléfono que salen en tu web, en tu ficha de Google y en los dos o tres directorios donde aparezcas.

4. Estás bloqueando a los rastreadores

Los rastreadores de IA se autorizan aparte del de Google, y muchos plugins de seguridad los cortan por defecto.

Cómo comprobarlo: escribe tu dominio seguido de /robots.txt. Si aparece GPTBot, ClaudeBot o PerplexityBot con un Disallow, esa es la puerta cerrada. Puedes ver un archivo abierto y comentado en el nuestro.

5. No tienes nada citable

Hay webs que están bien, se encuentran y se entienden, pero no contienen ni un solo bloque que responda a una pregunta con un dato dentro. Todo son frases generales.

Cuando un sistema tiene que justificar por qué recomienda a alguien, agradece encontrar algo concreto: un precio, un plazo, una zona de trabajo, una especialidad. Si no lo hay, elige a quien sí lo tiene.

Cómo comprobarlo: busca en tu web un párrafo que puedas sacar de contexto y que siga respondiendo algo útil. Si no encuentras ninguno, ahí está el trabajo.

6. Tu sector está muy disputado

La última, y la única que no depende del todo de ti. En sectores con mucha competencia nacional publicando contenido a diario, un negocio local compite en desventaja para preguntas genéricas.

La salida no es pelear la pregunta genérica, es pelear la específica. «Abogado» es imposible. «Abogado de extranjería en Tarragona» es otra conversación, y ahí sí se puede estar.

Cómo preguntar para que la respuesta sirva de algo

La mayoría de la gente hace la prueba mal y saca conclusiones equivocadas. Tres cosas que cambian bastante el resultado.

No preguntes por tu marca. «¿Conoces a Talleres Pérez?» casi siempre da algo, porque el sistema busca ese nombre concreto. Lo que quieres saber es si sales cuando alguien no te conoce, así que pregunta por el servicio y la ciudad, como preguntaría un cliente nuevo.

Pregunta como habla la gente. «Necesito cambiar el parabrisas en Reus, ¿dónde voy?» se parece más a la realidad que «mejores talleres de Reus». La forma de preguntar cambia lo que se recupera.

Repite en días distintos. Una sola consulta no dice nada. Si preguntas cinco veces a lo largo de dos semanas y nunca sales, eso ya es una señal.

Y anota quién sale. Esa lista es más útil que tu ausencia: son los negocios de tu sector que sí están bien explicados, y puedes ir a mirar qué tienen publicado.

Dos cosas que no funcionan

Escribir para la máquina. Repetir «fontanero en Calafell» quince veces en la misma página era una técnica de hace veinte años que hoy solo consigue que el texto sea desagradable de leer. Y quien decide si te cita ya no cuenta repeticiones.

Pagar por aparecer. No existe un espacio publicitario dentro de las respuestas generadas. Si alguien te ofrece una posición garantizada ahí dentro, te está vendiendo algo que no controla, y conviene desconfiar del resto de lo que te cuente.

Qué hacer con esto

Recorre la lista en orden y para en la primera que te aplique. No tiene sentido trabajar el punto cinco si tienes el uno sin resolver.

Las cuatro primeras las puedes comprobar tú en una tarde y arreglar buena parte sin pagar a nadie. Si después de mirarlo prefieres que lo revisemos nosotros, mira en qué consiste el trabajo o escríbenos y te decimos qué encontramos en la tuya.

Esta lista sirve para encontrar el fallo. Para arreglarlo por orden, las seis condiciones están en cómo aparecer en la IA.

Qué hacemos para arreglarlo

Preguntas

Lo que nos preguntan sobre esto.

Ninguna de las dos como medida. Estos sistemas no son deterministas y la respuesta cambia entre intentos, según quién pregunte y desde dónde. Úsalo para hacerte una idea de quién domina la conversación de tu sector, no para medir tu posición.

Porque el tamaño no es lo que se lee. Lo que se lee es lo que está publicado y se entiende. Un negocio pequeño con la web clara, la ficha completa y los datos coherentes le gana a uno grande cuya información está desordenada.

Suele venir de una fuente pública desactualizada: una ficha vieja, un directorio con datos antiguos, una página tuya que ya no refleja lo que haces. Se corrige en el origen. No hay un botón para editar lo que responde un modelo.

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