Por qué tu web no aparece en Google, y cómo saber cuál es tu caso
No aparecer y aparecer en la página cuatro son dos problemas distintos, y se arreglan de forma distinta. Aquí está cómo saber cuál de los dos tienes.
· 4 min de lectura · Gintonic Comunicación
«No salgo en Google» son en realidad dos problemas distintos, y conviene separarlos antes de tocar nada, porque la solución no se parece en nada.
Uno es no estar. Google no conoce tu web, no la ha guardado y no puede enseñarla aunque quiera. Se arregla en días y suele ser un fallo técnico concreto.
El otro es estar y no competir. Google te conoce perfectamente, pero delante de ti hay veinte que le parecen mejor respuesta. Se arregla en meses y es trabajo de contenido.
La comprobación que separa los dos casos
Escribe en Google site:tudominio.com, así, sin espacio después de los dos puntos. Te devuelve las páginas tuyas que tiene guardadas.
Si no sale nada, tienes el primer problema y el resto del artículo, a partir del apartado siguiente, es para ti. Si salen tus páginas, tienes el segundo y puedes saltar directamente al final.
Si no sale nada: las cuatro causas
La web pide que no la indexen
Es la causa número uno y casi siempre es un accidente. Los gestores de contenido traen una casilla para pedir a los buscadores que no indexen el sitio, pensada para mientras se construye. Se marca al empezar, se publica la web y nadie se acuerda de desmarcarla.
En WordPress está en los ajustes de lectura, y se llama algo parecido a «disuade a los motores de búsqueda de indexar este sitio». Mírala.
El robots.txt bloquea el sitio
Escribe tu dominio seguido de /robots.txt. Si ves Disallow: / debajo de User-agent: *, estás pidiendo que no entre nadie a ninguna parte.
Aprovecha y mira también si están bloqueados los rastreadores de inteligencia artificial, que es un problema distinto y creciente. Lo contamos en este otro artículo.
La web es demasiado nueva
Si publicaste hace cuatro días, no hay nada roto. Dale de alta el sitio en Search Console, envía el sitemap y espera. Es gratis y es el primer sitio donde Google te dirá si algo falla de verdad.
El contenido solo existe si se ejecuta JavaScript
Menos frecuente, pero pasa con webs hechas sobre ciertos marcos de desarrollo o con constructores mal configurados: el texto no está en el HTML que se sirve, se pinta después. Google puede leerlo, pero tarda más y a veces no lo hace bien.
Para comprobarlo, mira el código fuente de la página y busca un párrafo que veas en pantalla. Si no está, esa es la pista.
Si sí sale: entonces es competencia
Aquí no hay ningún interruptor que activar, y desconfía de quien te diga lo contrario. Estás compitiendo, y por delante tienes a gente que lleva tiempo trabajándolo.
Hay tres cosas que suelen explicar la diferencia.
La primera es que estés peleando la búsqueda equivocada. «Abogado» no la vas a ganar nunca y tampoco te interesa: quien la escribe no está a punto de contratar a nadie. «Abogado de extranjería en Tarragona» tiene mucha menos gente detrás y trae al cliente que ya sabe lo que necesita.
La segunda es que no tengas una página dedicada a lo que quieres posicionar. Una sola página intentando cubrir seis servicios no gana ninguno de los seis. Cada servicio y cada zona importante quiere su propia dirección con contenido propio.
La tercera es la parte local. Si tu negocio depende de gente de tu zona, buena parte de la partida no se juega en los resultados normales sino en el mapa, y eso va por otro camino que explicamos en el artículo de SEO local.
Antes de contratar nada, haz la prueba del site:. Cambia por completo qué presupuesto tiene sentido pedir: no es lo mismo desbloquear una casilla que competir por un sector entero.
Cuatro cosas que no son la causa, aunque te las digan
No tener blog. Ayuda en muchos sectores, pero no es el motivo de que no aparezcas. Hay webs de cuatro páginas sin blog que copan su búsqueda local porque responden bien a lo que se pregunta.
No publicar en redes. Los enlaces de redes sociales no cuentan como votos para el buscador. Las redes sirven para otras cosas, pero no te van a posicionar.
Que la web sea antigua de aspecto. Google no juzga si tu diseño está de moda. Sí le importa que cargue rápido y que se lea bien en el móvil, que es otra cosa y se puede arreglar sin rediseñar nada.
No pagar anuncios. Este mito es persistente y merece decirse claro: contratar publicidad en Google no mejora tu posición en los resultados normales. Son dos sistemas separados.
Lo señalamos porque cada una de estas cuatro cosas se vende a menudo como la solución, y ninguna arregla el problema si la causa está en la lista de arriba.
Lo que no vamos a decirte
Que podemos garantizarte la primera posición. Nadie puede: quien decide el orden es Google, y ni publica su criterio ni acepta encargos.
Lo que sí se puede hacer es quitar lo que te frena, elegir bien qué búsquedas pelear y trabajarlas con contenido que responda de verdad. Eso es lo que hay detrás de nuestro servicio de posicionamiento, con los precios escritos antes de empezar.
Y si solo quieres saber cuál de los dos problemas tienes, dínoslo y lo miramos. Esa parte no cuesta nada.
Que Google la conozca puede ser cuestión de días. Que compita por búsquedas con competencia es otra cosa y se cuenta en meses. Una web recién publicada que no aparece por su sector a la semana no tiene ningún problema: tiene una semana.
No. Los resultados normales no se compran. Lo que se compra son los anuncios, que salen marcados como tales. Pagar publicidad no mejora tu posición en los resultados normales.
Es lo más habitual y no es un problema de indexación: Google te conoce. Es un problema de competencia y de contenido, y se trabaja con las páginas de servicio y de zona, no tocando nada técnico.
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