SEO

Qué incluye un servicio de posicionamiento web y cómo comparar dos presupuestos

Dos presupuestos de SEO con el mismo precio pueden ser trabajos completamente distintos. Esto es lo que hay que mirar para saber cuál de los dos es cuál.

· 5 min de lectura · Gintonic Comunicación

Pides tres presupuestos de posicionamiento y te llegan tres documentos que no se parecen en nada. Uno son 300 € al mes, otro 900 y el tercero un pago único de 1.500. Ninguno explica lo mismo y comparar es imposible.

La razón es que «SEO» no significa nada por sí solo. Detrás de esa palabra caben cuatro trabajos distintos, y lo primero es saber cuáles de los cuatro te están ofreciendo.

Las cuatro partes

La técnica

Que Google pueda entrar, rastrear y entender el sitio. Velocidad, estructura de direcciones, encabezados, datos estructurados, errores, versión móvil.

Es la más objetiva de las cuatro: se hace una vez, se comprueba y se acabó. Si un presupuesto mensual consiste sobre todo en esto, te están cobrando cada mes por algo que se termina.

El contenido

Decidir qué búsquedas pelear y escribir las páginas que las responden. Es la parte que más tiempo lleva y la que más resultados da, y también la que más se recorta cuando el presupuesto aprieta.

Cuidado aquí: «cuatro artículos al mes» no es una unidad de medida útil si no se dice de qué van ni qué búsqueda persiguen.

La parte local

Ficha de Google, coherencia de datos en directorios, reseñas, páginas por zona. Si tu cliente está cerca, esto pesa más que casi todo lo demás, y es sospechoso que un presupuesto para un negocio de barrio no lo mencione.

La autoridad

Que otros sitios te enlacen. Es lo más lento y lo más caro de hacer bien, y lo más fácil de hacer mal. Si un presupuesto promete «100 enlaces al mes», eso son enlaces comprados y son un riesgo, no un servicio.

Un presupuesto que no separa estas cuatro partes no es que sea caro o barato: es que no se puede evaluar. Pídelas desglosadas antes de comparar nada.

Lo que se paga una vez y lo que va cada mes

El trabajo técnico y la reescritura inicial de las páginas de servicio son de una vez. Se hacen, se entregan y no hay que repetirlos.

El contenido nuevo, el seguimiento de posiciones, las reseñas y los ajustes son continuados, y ahí sí tiene sentido una cuota.

El error caro es pagar una cuota mensual durante un año por un trabajo que en realidad se terminó el segundo mes. Pregunta directamente qué se hace en el mes ocho, y si la respuesta es vaga, ya sabes.

Cómo comparar dos presupuestos que no se parecen

Cuatro preguntas los ponen al mismo nivel:

  • ¿Qué búsquedas concretas vamos a pelear? Que estén escritas, una por una. Si no las nombran, no hay plan.
  • ¿Qué se entrega cada mes? Páginas, informes, reuniones. Con nombre y cantidad.
  • ¿Con qué se mide? Y que no sea solo «posiciones»: impresiones, búsquedas distintas, llamadas.
  • ¿Qué pasa si me voy a los seis meses? Las páginas y los textos deberían quedarse contigo.

Los tres modelos de cobro que te vas a encontrar

Ayuda saber cuál te están ofreciendo, porque cada uno tiene su trampa.

Cuota mensual fija. Es el más común. Va bien si el alcance está escrito y hay entregas concretas cada mes. Su riesgo es el piloto automático: pasado el medio año, si nadie enseña qué se ha tocado, lo más probable es que no se esté tocando gran cosa.

Proyecto cerrado. Un importe único por dejar la web en orden. Es honesto y suele salir más barato de lo que parece, porque buena parte del trabajo técnico se hace una vez. Su límite es que el contenido nuevo y el seguimiento se quedan fuera, así que funciona mejor como punto de partida que como plan a un año.

Pago por resultados. Suena bien y conviene mirarlo dos veces. La pregunta es qué se considera resultado: si es «posición para esta palabra», se puede cumplir eligiendo palabras fáciles que no busca nadie. Si es llamadas o formularios, ya es otra conversación, pero entonces hace falta medir bien y ponerse de acuerdo en qué cuenta.

Ninguno es mejor que otro en abstracto. Lo que importa es que sepas cuál estás firmando.

Señales de alarma

La primera posición garantizada. No la puede prometer nadie porque quien ordena es Google, y ni publica su criterio ni acepta encargos.

Un plazo exacto. Los resultados dependen de la competencia de tu sector y de cada cuánto te rastreen, y eso no lo controla tu proveedor. Lo desarrollamos en cuánto tarda el SEO en dar resultados.

Informes con muchas gráficas y ninguna página. Si al tercer mes no sabes qué se ha tocado en tu web, probablemente no se ha tocado gran cosa.

Y que no te pidan acceso a Search Console. Quien trabaja de verdad lo necesita el primer día, porque es donde están los datos reales de por qué búsquedas apareces.

Cómo lo hacemos nosotros

No somos neutrales y prefieres saberlo. Trabajamos las cuatro partes, con dos planes mensuales sin permanencia y con los precios escritos antes de empezar.

Y si lo que necesitas es la parte de una vez y no una cuota, también se hace suelto. A veces el diagnóstico honesto es que tu web no necesita un servicio mensual: necesita tres páginas bien escritas y la ficha de Google en orden. Si prefieres empezar por saber cuál es tu caso, te lo miramos gratis.

Antes de pedir presupuestos a nadie, vale la pena leer cómo posicionar tu web por orden de importancia: sabiendo qué va primero, se distingue enseguida quién te está ofreciendo lo que necesitas.

Y si el negocio está en el Penedès, hay una versión de esto con las preguntas concretas que conviene hacer en la comarca —el idioma, la ficha, los pueblos de alrededor— en siete preguntas antes de firmar con una agencia SEO en Vilafranca.

Qué incluye el nuestro

Preguntas

Lo que nos preguntan sobre esto.

Las dos cosas existen y son distintas. Hay un trabajo inicial de arreglo y estructura que se hace una vez, y un trabajo continuado de contenido y seguimiento que va por meses. Un presupuesto serio distingue las dos partes.

Es habitual y no es obligatorio. La justificación que dan es que los resultados tardan, y es cierta. Pero un contrato de doce meses también sirve para cobrar mientras no pasa nada, así que nosotros no la pedimos.

Depende de la competencia de tu sector y de en qué estado esté la web al empezar. Lo que sí puedes exigir es que el presupuesto diga qué se hace cada mes y con qué se mide, en lugar de una cifra y la palabra «SEO».

Si la web se hizo bien, buena parte de lo técnico ya viene resuelto y lo que queda es contenido y trabajo continuado. Si se hizo sin pensar en esto, el primer mes de cualquier servicio se va en arreglar lo que se pudo haber hecho desde el principio.

Seguir leyendo

Otros artículos del blog.

¿Quieres saber si la IA puede leer tu web hoy?

Le echamos un vistazo y te decimos qué encuentra y qué no. Gratis y sin compromiso.

Respuesta en menos de 24 h Sin contrato ni permanencia